Este artículo se enfoca en promover un modelo educativo basado en certificaciones. Dado que este es un tema que genera algo de polémica, hemos decidido publicar el artículo en línea, para abrirlo a retroalimentación y comentarios por parte de los lectores.-------------------
UN NUEVO MODELO DE EDUCACION PARA DESARROLLADORES DE SOFTWARE
Las certificaciones en los estándares de la industria
por Marcelino Gómez Velasco
Es comúnmente aceptado desde hace varias décadas que la educación formal debe continuar a lo largo de toda la vida profesional del individuo. Atrás han quedado los tiempos en los que las habilidades profesionales se adquirían simplemente por la exposición a un ambiente de trabajo, o por la tutoría de personas más capacitadas. Épocas aquellas en las que el obtener un título profesional avalado por alguna universidad constituía una base sólida sobre la cual la experiencia acumulada a lo largo de años subsecuentes era suficiente para moldear y seguir preparando a un profesional en el desempeño de sus actividades.
Esta situación es particularmente crítica en el mundo del desarrollo de software. El avance tecnológico, la continua especialización y la variedad de los roles profesionales que existen crean un universo muy amplio y dinámico de capacidades profesionales en las que la calificación de los desarrolladores se hace cada vez más importante.
Adicionalmente, a diferencia de otras disciplinas profesionales, la industria del desarrollo de software tiende a seguir estándares impuestos en su mayoría por fabricantes líderes u organizaciones mundiales cuya inversión en investigación y desarrollo ha fructificado en el establecimiento de estándares que son seguidos por el resto de los participantes. Actualmente existen una gran cantidad de programas educativos que bajo el formato de diplomados o maestrías ofrecen al profesional cursos generales sobre desarrollo de software y que si bien son una puerta de entrada para el individuo que pretende iniciarse sobre alguna rama de la tecnología, carecen de eficacia en verdaderamente enseñar un oficio práctico apegado a la realidad de una industria que necesariamente es reflejo de los estándares establecidos Muchos de estos programas universitarios basan su atractivo en la imagen lograda por la universidad o escuela que a su vez ha sido acreditada ante un organismo gubernamental que avala su seriedad. A la fecha es aun muy reconocido un título de diplomado o maestría en alguna rama tecnológica emitido por alguna universidad de renombre aunque lo más probable es que el programa que avala se desprende de un temario básico de conocimientos genéricos impartido por un maestro con experiencia en el ramo. Por lo tanto, para los profesionales desarrolladores de software debería ser menos importante la acreditación de una escuela o universidad y más importante el contenido específico avalado por el líder de la rama en cuestión dado que al enfrentarse a los retos del oficio en tecnologías de información se requieren conocimientos más prácticos y específicos.
También han pasado los tiempos en los que el profesional deba esperar a que su empleador le proponga y sufrague los gastos asociados con esta educación. Aunque algunas empresas lo hacen, la mayoría no invierte la cantidad suficiente para desarrollar el potencial de todos sus empleados.
Por otro lado, para los líderes empresariales existe un doble reto; primero, ofrecer a su equipo humano las oportunidades para que mejoren sus conocimientos y segundo, identificar y seleccionar a aquellos profesionales que tienen un mejor dominio de la tecnología con el fin de asignarles responsabilidades más avanzadas.
Un nuevo modelo educativo para los profesionales del desarrollo de software debe entonces tomar en cuenta todos estos factores: Debe centrarse en la necesidad de educación continua durante toda la vida activa del individuo, enseñando un oficio relacionado con los estándares de la industria, permitiéndole al profesional proactivo proveerse de sus propios estudios bajo un mecanismo de certificación que facilite a los empleadores discernir claramente a aquellos que tienen un mejor dominio de la tecnología.
Cerrando la brecha entre lo que se aprende y la necesidad de la industria
Promotores de maestrías y diplomados de universidades prestigiosas sostienen el argumento de que el entrenamiento sobre una tecnología de algún fabricante u organización en específico limita al alumno en su capacidad de transportar el conocimiento adquirido a otras situaciones de su vida profesional. Es mejor, dicen, enseñar los aspectos generales de la tecnología sin comprometerse a un estándar con la finalidad de que el alumno obtenga un amplio espectro de conocimiento. En nuestra experiencia de más de 20 años en la industria de TI hemos constatado una y otra vez que un profesional joven puede desarrollarse aceleradamente cuando se enfoca al dominio de una tecnología que haya demostrado fehacientemente ser líder de su sector. Quizás solo en la industria de TI se reúnan los factores para que quien así lo haga obtenga diversos beneficios: Primero, al concentrar sus esfuerzos en una sola tecnología, llega más rápidamente a dominarla, segundo; al ser una tecnología masivamente distribuida en la industria, el profesional gana un valor profesional altamente apreciado en el ambiente laboral y, tercero al tratarse de una tecnología estandarizada por la fuerza del mercado el resto de los fabricantes de la industria la adoptan paulatinamente reforzando su valor al pasar del tiempo.
Certificación de conocimientos por el líder de la industria
La manera en que los fabricantes de la industria del software han convenido avalar los conocimientos que un profesional tiene sobre su tecnología es mediante la emisión de “certificados de conocimiento” que el individuo obtiene al demostrar que posee los conocimientos o la experiencia para diseñar, programar, implantar, operar, mantener o supervisar la adopción de dicha tecnología. Típicamente el certificado de conocimientos se obtiene mediante la presentación de un examen ante instituciones globales especializadas en la administración de exámenes. Empresas como VUE o Prometric son subcontratadas por los fabricantes a fin de asegurar que el proceso de administración de examen y emisión de certificados se realice con precisión y seguridad. De esta manera existe un alto grado de certidumbre sobre los conocimientos del profesional al considerarlo para una posición o proyecto que requiere de habilidades específicas.
De las cuarenta instituciones certificadoras en tecnologías de información registradas en CertCities, solo nueve son organizaciones o consorcios no asociados a algún fabricante líder y precisamente representan esfuerzos de grupos típicamente competidores por establecer un estándar que rompa con la hegemonía que naturalmente va creando la posición del líder de la industria. La mayoría de éstos esfuerzos no han logrado imponerse en el mercado siendo sólo cuatro de estas organizaciones las que gozan de cierto reconocimiento: Computer Technology Information Association (CompTIA), Project Management Institute (PMI), International Information Systems Security Certification Consortium (ISC)2, y Linux Professional Institute (LPI).
Un certificado de conocimientos emitido por un líder que ha establecido un estándar acelera el proceso de incorporación de un profesional a una empresa ya que otorga un voto de confianza al empleador sobre sus capacidades. Lo mismo no ocurre cuando en lugar de un certificado de conocimientos, el profesional cuenta con un diploma o grado de maestría de una universidad. Desde luego no se puede generalizar ya que el rendimiento de un profesional depende de muchos factores pero, a grandes rasgos, quien haya estudiado un diplomado o maestría ha sido expuesto a conocimientos más generales y menos prácticos y por ende no serán de inmediata aplicación al operar con cierta tecnología.
La globalización pesa sobre los programas universitarios.
Un profesional que haya obtenido títulos como por ejemplo Sun Certified Java Programmer o el Microsoft Certified Solution Developer, obtiene un reconocimiento mundial comparable o superior al que obtendría después de haber cursado una maestría en una prestigiosa universidad local. Al obtener un certificado el profesional puede fehacientemente demostrar que posee los conocimientos sobre dicha tecnología y que son aplicables en cualquier parte del mundo y por ende no solo incrementa su valor profesional sino sus posibilidades de emplearse en cualquier parte del mundo en donde se utiliza dicha tecnología.
Beneficios para las empresas
Un nuevo modelo educativo que aliente a los profesionales jóvenes a tomar la iniciativa de buscar la certificación en los estándares ofrece múltiples beneficios económicos a la industria en general, pero sobre todo a las empresas en lo particular. En la actualidad es reconocida la enorme brecha que existe entre las necesidades de talento en el área y la oferta de profesionales emanados del sistema educativo tradicional. Para las empresas esto se traduce en costos asociados con largos procesos de inducción y entrenamiento interno así como de la necesidad de asignar un presupuesto cada vez más demandante de capacitación externa en centros especializados.
Por contraparte, al seleccionar a profesionales que ya han logrado un grado de certificación por si mismos, la empresa no solo minimiza los gastos de inducción y capacitación sino además obtiene certidumbre sobre las cualidades de motivación y logro del profesional. La empresa puede dedicar su presupuesto de capacitación a tecnologías más avanzadas o temas específicos necesarios para su operación.
Beneficios para el profesional
La competencia laboral en nuestros días hace indispensable a todos los prospectos buscar un diferenciador que los separe del resto de los aspirantes a algún puesto. El contar con una licenciatura de una universidad prestigiosa no es una condición ni necesaria ni suficiente para asegurarse una buena posición en el sector del desarrollo de software. No es necesaria por que casos abundan de profesionales que sin haber terminado sus estudios o sin haber obtenido el título universitario final se encontraron en un ambiente de trabajo en donde aprendieron el oficio de programador; y no es suficiente por que con licenciatura o sin licenciatura, en este sector es indispensable conocer tecnología específicas para desarrollarse profesionalmente. En la mayoría de los casos, la tecnología está relacionada al estándar, y por lo tanto la clave para desarrollarse profesionalmente en la industria se encuentra en poder demostrar el dominio del estándar mediante la obtención del certificado de conocimientos.
Quienes obtienen una certificación son expuestos a múltiples oportunidades en diferentes empresas y puestos a los que pueden aspirar. Normalmente un profesional certificado no tiene ya que demostrar sus conocimientos para brincar los primeros niveles operativos y depende solo de sus otras características profesionales el desarrollo que pueda tener en la organización. La búsqueda de mayores calificaciones para ocupar posiciones futuras es nombrada como la principal razón por la cual los profesionales buscan la certificación, seguida de ganar un mayor grado de confianza en sus habilidades y lograr el reconocimiento de sus superiores y colegas.
Al lograr su certificación, el profesional se hace miembro de una comunidad que le permite mantenerse actualizado no solo en cuestiones técnicas sino en situaciones relevantes para su desarrollo profesional y económico. Típicamente los fabricantes como Sun de Java y Microsoft de .Net ofrecen a los profesionales certificados, boletines regulares en donde presentan información técnica avanzada y promueven foros de discusión y grupos de análisis en los que se discuten proyectos y oportunidades de desarrollo personal. Un profesional certificado goza de un mayor reconocimiento del fabricante de la tecnología que inclusive cuenta con líneas de ayuda y métodos de apoyo preferencial para aquellos que han demostrado tener un grado de avance en su dominio.
Un modelo educativo escalonado y gradual
Desde luego que una sola certificación básica no es suficiente para avanzar continuamente en la vida profesional, por esto, todos los fabricantes líderes de la industria han estructurado sus programas de certificación a modo de que el profesional obtenga niveles incrementales de certificación conforme se especializa a lo largo de su carrera. Esto representa un reto constante para el profesional dedicado a su continuo desarrollo pero la manera gradual en la que se presentan los programas ofrece enormes ventajas, entre ellas que el profesional pueda ir obteniendo sus diversos niveles de certificación a su ritmo, de acuerdo a sus intereses, actividades y posibilidades económicas. Un nuevo modelo educativo debe estructurar la transferencia de conocimiento de forma tal que el profesional pueda construir modularmente un programa que se adapte a sus necesidades, típicamente en módulos trimestrales o semestrales que terminen en la obtención de un nivel de certificación. De esta manera un profesional puede diseñar un plan de estudios y certificación a lo largo de varios años dependiendo de sus intereses y de la intensidad de su actividad remunerada.
Al escalonar el estudio para lograr niveles de certificación incrementales, el profesional puede planear el crecimiento de su valor personal que necesariamente se verá reflejado en su nivel de responsabilidades y remuneración económica.
Un modelo educativo orientado específicamente a las necesidades del grupo meta
El nuevo modelo educativo para los desarrolladores de software debe tomar en cuenta las características específicas del grupo al que va dirigido. De acuerdo a nuestra experiencia, típicamente son individuos entre 25 y 35 años de edad, con experiencia de trabajo y que ya han estado en contacto con alguna tecnología de desarrollo de software y por lo tanto saben lo que quieren y aprecian con todo detalle los beneficios de conocer y certificarse en cada una de ellas. No es necesario realizar una labor de convencimiento sobre las virtudes de la tecnología o sobre el liderazgo de tal o cual estándar. Ellos lo saben. La mayoría no cuenta con ahorros aún y si los tienen, seguramente están destinados a la construcción de una casa o pago de estudios de sus hijos. Al estar ya iniciados en su carrera profesional, no ven con buenos ojos embarcarse en un plan de estudios de varios años cuyos frutos se vean en el largo plazo, típicamente buscan programas de estudio que brinden conocimientos y resultados más palpables en el corto plazo.
Debido a todo lo anterior, el modelo propuesto ofrece los estudios para certificarse en un programa modular que se cursa semestralmente, obteniendo un nivel de certificación al terminar cada semestre, con una carga de estudios en clase poco demandante, digamos de 4 horas a la semana a ser tomados alternativamente en diferentes horarios, todos ellos vespertinos, nocturnos o sabatinos. El centro educativo debe permanecer abierto, con todos sus servicios disponibles durante estos horarios. Los módulos semestrales, de alrededor de 80 horas, deberán ofrecer uso extensivo de laboratorios de práctica con equipos reales similares a los que se encuentran en los lugares de trabajo y sesiones de preparación para los exámenes de certificación.
Al tratarse de programas atractivos y demandados, el modelo tiene una estructura de costos bajos que permite abatir substancialmente el precio de cursos similares impartidos por centros especializados
Bolsa de Trabajo: Un servicio que beneficia a todos
Un catalizador de los beneficios del nuevo modelo educativo es sin lugar a dudas el ofrecimiento de los servicios de una bolsa de trabajo que ponga en contacto a los profesionales certificados o en vías de certificación con los posibles empleadores. Es justamente por la demanda empresarial que los profesionales buscan certificarse y por ende, lograr contactarlos al entorno laboral de una manera eficiente es un paso lógico de su desarrollo profesional. Por el lado de las empresas resulta natural también buscar una fuente de talento certificado.
Desde el punto de vista del centro educativo que ofrece los programas de certificación un sistema de bolsa de trabajo eficiente y bien estructurado ofrece una enorme oportunidad de aparecer en el radar de las empresas que buscan y mantienen en sus filas a profesionales con crecientes necesidades de certificación y por lo tanto genera prospectos futuros para sus programas.
El modelo educativo debe ofrecer gratuitamente el contacto entre profesionales y empresas a fin de promover este vínculo como el principal motor de desarrollo del programa de certificación; sin embargo debe tener mucho cuidado en no poner en contacto a alumnos del programa que son financiados por empresas que esperan obtener los beneficios de la certificación de sus empleados en un futuro previsible.
Conclusión
Las tendencias de crecimiento en el número de profesionales certificados en los últimos cinco años indican la preferencia que la industria del software ya ha dedicado a éste método de evaluar y apreciar a sus participantes. Es de esperarse que hacia el futuro se incremente el valor percibido de las certificaciones y con ello se incremente también el interés de todos los profesionales en demostrar sus conocimientos mediante la obtención de ellas.
Actualmente el número de profesionales certificados en TI en México se estima en alrededor de 9,000. ¿Cómo se compara esta cifra con los aproximadamente 600,000 profesionales que participan en la industria? Hemos entrado ya en un camino cuyo destino es previsible, cada vez mas profesionales buscarán certificarse y cada vez más la industria dará un valor incremental al certificado. Existe una gran oportunidad para todos los participantes de la industria de aprovechar esta tendencia tanto para evaluar y reconocer al talento individual, como para demostrar los conocimientos que se han adquirido y con ello aspirar a un mejor desarrollo profesional y económico.
Acerca del Autor
Marcelino Gómez Velasco es Presidente de Centro Netec, centro de capacitación en redes, telecomunicaciones e informática enfocado al mercado de particulares (profesionales de las TI que autofinancian sus estudios). Actualmente es también Presidente de Global Knowledge México y Global Knowledge Colombia, empresas de educación en tecnologías de información (enfocadas al mercado empresarial).