En enero de este año me tocó viajar al sorpresivamente frío Orlando para participar en el segundo taller del International Process Research Consortium (IPRC), cuyo objetivo es definir el mapa y la ruta (roadmap) de la investigación en el área de procesos de software para los próximos cinco-diez años. En esta ocasión se incorporaron dos grandes figuras de la Ingeniería de Software, uno de ellos es Barry Boehm, el famoso autor del modelo espiral para el desarrollo de software, quien acaba de publicar, con Richard Turner, un nuevo libro bajo el muy llamativo título: Balancing Agility and Discipline, A Guide for the Perplexed. El segundo famoso es Victor Basili, conocido por su modelo GQM (Goal-Question-Metric), quien resultó ser una persona muy participativa y amena. En este taller también ya se cerró el grupo de patrocinadores, quienes por una módica cuota de $150,000 USD tienen derecho de mandar a un representante a cada taller. Entre ellos se encuentran Bosch de Alemania, Tata de la India y los demás provienen de organizaciones estadounidenses como Lockheed Martin, Florida IT Centres of Excellence, University of Pittsburgh y, por supuesto, Software Engineering Institute
Para que nos ubicáramos en el tiempo y entendiéramos mejor qué es lo que pueda pasar en un lapso de diez años, los organizadores nos pidieron recordar y compartir nuestras experiencias personales de hace diez años. Fue muy divertido y muy aleccionador escuchar experiencias personales, las cuales, en su mayoría, fueron bastante lejanas de los intereses y quehaceres actuales de los participantes. Para cumplir con el encargo, revisé mi CV para constatar que hace diez años me dedicaba a dar cursos en la maestría de Diseño OO (basada en libros y artículos de Booch, Dijkstra, Hoare y Brinch Hansen) y Tipos de Datos Abstractos y Estructuras de Datos con especificaciones algebraicas al estilo de John Guttag. ¡Ah, qué tiempos aquellos!
Una buena parte del tiempo del taller nos dedicamos a familiarizarnos con la técnica de construir escenarios para imaginar lo que puede pasar dentro de diez años. Se ha hablado de grandes tensiones en el mundo entre Prosperidad & Pobreza (migración), Intangibles & Físicos (servicios, comunicación), Poder & Vulnerabilidad (más poder, más vulnerabilidad), Aceleración Tecnológica & Retroceso (problemas éticos), Laicismo & Sagrado (agnosticismo vs. religión), Gente & Planeta (en los próximos veinte años, 98% de la gente va a nacer en los países en desarrollo).
Se han mencionado algunas ideas emergentes, como por ejemplo: • Cambios en los modelos organizacionales (multi-sitios, virtuales)
• Crecimiento de la economía informal (también en software)
• Acercamiento de sistemas de software a los humanos
• Litigio y rechazo de los humanos con respecto al software
• Programación por usuarios finales - ¿vamos a necesitar programadores?
• Crecimiento inmenso del poder computacional.
Como anécdota, que confirma algunas de estas inquietudes, les cuento que el mini-bar de mi cuarto en el hotel de Orlando era tan “inteligente” que bastaba sacar la botella, sin siquiera abrirla, para que te la cargaran a tu cuenta. Antes de retirarme del hotel me llevé la sorpresa de encontrar en mi cuenta varias cosas nada más por tocarlas. Afortunadamente, el personal de la recepción demostró todavía su lado humano y me creyó cuando juré que solamente levante las botellas por pura curiosidad. Pero el disgustó que me llevé antes de que se aclararan las cosas, nadie me lo quita.
En el evento se han hecho preguntas importantes, como por ejemplo:
• ¿Qué forma va a tener software en el futuro?
• ¿Qué va a pasar si los procesos no progresan más?
• ¿Quién controla a la tecnología? ¿Gobiernos, gente o mercado?
Estas preguntas quedaron sin respuesta pero nos abrieron los ojos a un abanico de incertidumbres que debemos analizar y tomar en cuenta para hacer propuestas o predicciones.
Para finalizar el taller se realizó una actividad que ya se repitió por segunda ocasión, y que se llama “chaos cocktail party”. Cada participante escribió en una tarjeta el tópico más importante, según su parecer, surgido durante este taller. Luego, durante unos minutos intercambiamos las tarjetas entre nosotros y, a la señal dada por la facilitadora Suz García, nos juntamos en parejas para asignar las calificaciones de 1 a 5 a los dos tópicos comparados. La calificación más alta se asignaba al tópico más importante según la pareja. Este “baile” se repitió cuatro veces y, finalmente, se seleccionaron los tópicos mejor evaluados. Para la sorpresa de todos, los seis tópicos más importantes rondaban alrededor del tema: Relación clara entre el proceso y la calidad del producto. Sin duda, esta es la mayor preocupación de todos los que hoy en día creen en los procesos, y algunos que hasta viven de ellos, porque la evidencia de que realmente sirven es todavía débil.
Tal vez este último comentario suena un poco fuerte. Yo misma, en los últimos años, me he dedicado a predicar sobre procesos. Sin embargo, me parece importante que reflexionemos sobre este tema y nos esforcemos en demostrar que la utilidad de los procesos para lograr buenos productos es real.
Acerca del autor
La Dra. Hanna Oktaba es profesora en la Facultad de Ciencias de la UNAM. Es fundadora y vicepresidenta de la Asociación Mexicana para la Calidad en la Ingeniería de Software. Actualmente dirige el proyecto para la creación de una norma mexicana para la industria de software.
- Log in to post comments