AMCIS. Mis Recuerdos

En junio de 2007, los que fuimos socios fundadores tomamos la dolorosa decisión de cerrar la AMCIS. La Asociación Mexicana para la Calidad en la Ingeniería de Software nació de una inquietud y entusiasmo de varias personas. El objetivo que nos movía era aprender juntos y compartir el conocimiento y las experiencias.

Hace diez años, en 1997 tomé mi año sabático que coincidió con que la amiga de toda mi vida mexicana, que inició hace 24 años (pero eso es otra historia), Gloria Quintanilla fue nombrada gerente de Calidad en Tecnosys, recién adquirido por IBM de México. Su responsabilidad era cambiar la forma de trabajar de los grupos de desarrollo de software para poder cumplir con la norma ISO 9000:1995. Gloria me invitó para que durante mi sabático la apoyara en esta aventura. Reconozco la visión del director de Tecnosys, Martín Méndez, que no solamente aceptó la participación de una académica sin experiencia en la “vida real”, sino que nos apoyó años después en el 2002, junto con su socio Víctor Baez, para que la Secretaría de Economía nos diera su voto de confianza para la creación de MoProSoft.

Regresando al inicio, en este mismo año 1997, Francisco López Lira estuvo reuniéndose con un grupo de amigos de varias empresas que también estaban interesados en temas de calidad. Nos enteramos unos de otros y decidimos convocar a la primera reunión conjunta de lo que llamamos, Circulo de Calidad de Software. En septiembre de 1997 tuvimos nuestra primera reunión, en las instalaciones de Tecnosys de la calle Martín Meldalde. La plática estuvo a cargo de Francisco, quien explicó el modelo CMM, y tuvimos 22 asistentes. El entusiasmo y el interés fue tal que no nos quedó de otra que prometer una reunión mensual con un expositor de algún tema de interés. Desde el principio tuvimos una participación muy entusiasta de una mujer “maravilla” responsable por la calidad de la empresa Compac de Guadalajara, que llegaba religiosamente cada mes al DF y nos convenció de tener una reunión foránea en Guadalajara del Círculo de Calidad en enero de 1998. Allá tuvimos la oportunidad de presenciar la primera efervescencia de la incipiente industria de hardware y software y de la visión del ITESO para vincularse con ella.

Pronto ya no cabíamos en las instalaciones de Tecnosys y pedimos “posada” en el INEGI de Patriotismo, cuya Dirección de Política Informática nos apoyó con el espacio para las reuniones mensuales. A principios de 1999, Infonavit –bajo la Dirección de Sistemas encabezada por Víctor Baez– nos ofreció un espacio para realizar un Seminario dedicado al estudio de la ISO 15504. Durante este seminario participamos varios académicos y gente de la industria. La asistencia, y el entusiasmo por conocer las normas internacionales llegaron a su apogeo. Los que fuimos promotores sentimos que este era el momento para formalizar las actividades.

Las reuniones mensuales no fueron las únicas actividades. Desde el 1998 tuvimos la oportunidad de organizar seis Seminarios de Calidad de Software. En el primero de este mismo año tuvimos de invitado ni más ni menos que a Watts Humphrey, quien nos dio la conferencia sobre Team Software Process en las instalaciones de IBM. Luego contamos con la colaboración de AMITI para invitar a Suz García del Software Engineering Institute a un curso de CMM. Posteriormente, con la revista Soluciones Avanzadas armamos un evento importante con varios invitados de Europa y EEUU, así como nuestras estrellas mexicanas de la calidad como Arnoldo Díaz de Certum. Uno de los seminarios fue dedicado completamente a pruebas de software y el último en 2003 anunciaba por igual el nacimiento de CMMI que de MoProSoft.

El éxito de los primeros seminarios y de las reuniones mensuales fue tal que no nos quedaba de otra sino constituirnos como una asociación, lo cual se formalizó en septiembre de 1999. Desde ese entonces, el grupo SETI nos ofreció sus espacios en la colonia Roma para las reuniones mensuales. Los ponentes fueron tanto gente de la industria que quería compartir su conocimiento, como los alumnos de maestrías que estudiaban algún tema de interés. Logramos reunir gente de la industria, gobierno y la academia que venían a disfrutar una tarde-noche y platicar de sus “penas”. Los temas que se presentaban abarcaban todas las áreas de ingeniería de software, los modelos y las normas, las experiencias y las herramientas. Editamos unos cuantos “Cuadernos de Calidad de Software” basados principalmente en trabajos de tesis de maestría. Empezamos a tener una lista de correos de los interesados que crecía de manera impresionante.

Durante el año 2002 Teresa Márquez, una alumna de doctorado de Ciencias Sociales, nos investigó como caso de estudio de una red de transferencia informal de conocimiento contra la incertidumbre en software.

Gracias a la gente experta en diversos temas, reunida alrededor de la AMCIS, pudimos armar el primer diplomado en el país sobre la Calidad de Software. Sus primeras ediciones en el año 2002 se dieron en la Ciudad de México y en Irapuato.
En 2002 tuvimos la suerte de que se estaba definiendo PROSOFT y que una de las estrategias hablaba de elevar la capacidad de procesos de la industria de software nacional. Este tema nos fue familiar, ya que teníamos en nuestras filas gente especializada, lo que nos permitió tener un papel importante para convencer que para apoyar al sector de la micro y pequeña industria de software se necesitaba algo más adecuado. Esta iniciativa se convirtió en los proyectos de MoProSoft, EvalProSoft y Pruebas controladas de ambos, que evolucionaron en la Norma mexicana NMX-059: Modelo de Procesos y de Evaluación para la Industria de Software.

Gracias a los proyectos emprendidos por la AMCIS y al movimiento en los estados que ha fomentado el programa de PROSOFT, algunos colegas de Chihuahua, Veracruz, Jalisco y Nuevo León tuvieron la inquietud de formar los capítulos de la asociación. Otros, que han aprendido con la AMCIS han formado sus propias consultorías o negocios alrededor de temas de calidad. Todo esto nos llena de orgullo, nos hace sentir que cumplimos con los objetivos de la asociación.

Sin embargo, en los últimos meses las expectativas del mundo
exterior rebasaron nuestras posibilidades de cumplirlas. La asociación requería de dedicación de tiempo completo y nosotros solo le podíamos regalar el tiempo robado a nuestros empleos y familias. Tampoco teníamos recursos para mantener su operación. Por eso tomamos la decisión de cerrar las puertas. La cerramos con tristeza pero también con el sentimiento de misión cumplida. El tema de calidad para la industria de software mexicana ya no se puede soslayar.

¿Y a mi que me dio la AMCIS? Los diez últimos años de mi vida académica han cambiado por completo. Me di cuenta de cuánto se puede aprender de la vida real de la industria y cuánto le podemos y debemos ofrecer desde la academia. La retroalimentación mutua es la clave para que ambos sectores crezcan y cumplan con su papel en la sociedad. Otro logro muy importante para mi es tener este espacio en Software Gurú que sin la AMCIS difícilmente me lo hubieran ofrecido.

Acerca del autor
La Dra. Hanna Oktaba es profesora de la UNAM a nivel licenciatura y posgrado. Sus áreas de interés son Ingeniería de Software, Tecnología Orientada a Objetos, Modelos de Procesos de Software y Mejora de Procesos. Es fundadora de la AMCIS. Actualmente es miembro de International Process Research Group (IPRC). También es Directora Técnica del proyecto COMPETISOFT.