Entrevista:Jorge Zavala

Jorge Zavala es un viejo lobo de mar en la creación y desarrollo de empresas de tecnología. Fue por ello que en el 2004 la Fundación México Estados Unidos para la Ciencia (FUMEC) lo invitó para dirigir la oficina de TechBA en Silicon Valley, donde se dedica a apoyar
a empresas mexicanas de tecnología que buscan penetrar el mercado global. Recientemente tuvimos oportunidad de platicar con él para tratar de entender en qué consiste el DNA de Silicon Valley, y qué es lo que necesitan los empresarios mexicanos para competir y trascender en este contexto.¿En qué consisten tus actividades en TechBA?
Básicamente tenemos tres actividades. La primera es estar en contacto con la industria
y los medios para identificar problemas que pueden significar oportunidades de negocio. En base a eso, buscamos empresas mexicanas que potencialmente puedan proveer soluciones para esos problemas y hacer negocio. Por último, buscamos los recursos de inversión para habilitar el negocio en cuestión. Estos recursos pueden consistir en fondos de los distintos programas de gobierno, o también capital de riesgo.

¿Cómo ha sido la experiencia de estar en Silicon Valley?
Es un ambiente con características fabulosas. Todos están buscando hacer el próximo Google y las cosas suceden a una velocidad impresionante. La gente quiere salir lo antes posible con un producto en donde no necesariamente está 100% terminado, pero tiene una primera etapa que es suficientemente útil y con perspectivas para desarrollarlo de una manera efectiva. Aquí la gente no tiene miedo a fracasar. Se utiliza un concepto que me fascina denominado “fail fast” (falla rápido). Es decir que si tienes una idea, la pruebes en el mercado lo antes posible; si la idea es valiosa, corre a lograr el siguiente paso; si la idea es mala o tiene que ser mejorada, falla rápidamente y aprende de los errores.

¿Es viable replicar este modelo en otro lugar?
Muchos ya lo han intentado. Yo creo que a final de cuentas el concepto sí es replicable. Sin embargo, lo primero que necesitas es la gente. Un error que se ha cometido en varios países es que ponen los recursos financieros por delante de la gente. Primero necesitas a la gente con mentes frescas que genere ideas y eso atraerá recursos.

¿Alguna decepción de Silicon Valley?
Pues no es una decepción de Silicon Valley como tal, pero aquí me he dado cuenta que en México perdí grandes oportunidades por aferrarme a ideas por más tiempo del que debía o por no tener una visión más amplia. Me he dado cuenta que es importante ver las cosas en grande, y que los negocios son para venderse, no para quedarse toda la vida con ellos.

¿A qué te refieres con que los negocios son para venderse?
Como empresarios debemos tener la actitud de decir: “yo voy a arrancar esta idea, la voy a llevar hasta donde llegan mis capacidades y esas capacidades van a tener que ser relevadas por alguien mas”. Pretender mantenerse como fundador, dueño y director es un error común en México. Por ejemplo en el caso de Yahoo! los dos fundadores hoy tienen uno el 3% y otro el 6% de la empresa, pero ese pequeño porcentaje representa miles de millones de dólares. Pocas personas son un Bill Gates que tiene la capacidad de tener una buena idea, desarrollarla, llevarla al mercado y administrarla por 30 años.

¿Cómo hacemos que las empresas en México sean atractivas para capital de riesgo?
Justamente esa es la razón por la que empezó TechBA. La conclusión a la que hemos llegado
es que la razón por la que no tenemos esas inversiones en México es porque no nos ponemos metas tan grandes y no buscamos esas grandes oportunidades. Creo que hay tres elementos a considerar. El primero es tener una visión global. Tenemos que salir a vender no lo que se vende en México, sino lo que el mundo necesita en todos lados. El segundo punto es que debemos aprender a hacer un posicionamiento y diferenciación, encontrar nichos. Lo importante no es hacer el producto más avanzado, sino satisfacer una necesidad no resuelta. El tercer punto es aprender a integrarse a una cadena de valor. Hay que estar conscientes de que difícilmente nosotros solos podemos llevar nuestro
producto a todo el mercado. Por otro lado, debemos romper el paradigma de querer ser un país barato. Si volteamos a ver, los iPod y los iPhones no son los más baratos y aun así están causando estragos en el mercado. Hay que buscar cómo posicionar nuestros productos en un mercado donde generemos
suficiente utilidad, y esa utilidad va a atraer inversionistas. Si buscamos solamente quedarnos con empresas de outsourcing de TI que compitan por precio con las empresas de India y China, pues vamos a tener un problema muy serio, porque somos más caros (el costo de vida en México es más alto) y la capacidad de generar utilidad va a ser menor, y por lo tanto la inversión para empresas de este tipo seguirá yéndose a otros países.

¿Cómo podemos fomentar la innovación?
Primero debemos entender que la innovación no solamente se da en condiciones científicas complejas, sino que se da en la vida diaria. La innovación inicia cuando las personas identifican problemas cotidianos y platican al respecto con otras personas, generando nuevas ideas. Este componente de la discusión es muy importante y debemos fomentar este tipo de interacción. En TechBA llevamos a cabo “espacios de innovación”, que son sesiones en las que nos juntamos con 20 ó 30 empresas y discutimos sobre algún tema para generar alternativas de solución y oportunidades de negocio.
Otro ejemplo son los eventos como los Super Happy Dev Houses que ya se están haciendo en México, donde un grupo de programadores se juntan y aprenden a hacer algo, pero también discuten sobre cómo mejorarlo. De un evento de estos salió la idea para el proyecto Twirex (www.twirex.com), de una discusión sobre la dificultad en twitter para dar seguimiento a temas específicos. Este tipo de proyectos no necesariamente requiere de gigantescos recursos tecnológicos, sino de la habilidad de comunicación, de síntesis y de crear nuevos conceptos. En México todavía creemos que cuando tenemos una nueva idea o producto, la forma de mantener la ventaja competitiva es esconderlo
de los demás. Esto es una pérdida porque al esconderlo le quitamos la posibilidad de probarlo y fallar rápido. He tenido discusiones con empresarios mexicanos que han venido a verme y me dicen “es que no te puedo decir la idea que traigo, porque no sé si me la vas a copiar”. La verdad es que si en una plática de diez minutos alguien puede copiar tu idea y hacerla mejor, entonces tu idea no vale nada, y lo mejor es que te enteres antes de dedicarle muchos recursos.

¿Qué mensaje le dejas a los lectores de SG?
Lo que más deseo ver en los lectores de SG es un abierto interés por conquistar nuevos mundos y demostrar la gran capacidad que hay en los emprendedores mexicanos para conquistar nuevos mercados. México está lleno de problemas que se pueden convertir en grandes oportunidades para satisfacer necesidades que atañen no solo a los mexicanos sino a personas de todo el mundo.
Es hora de alimentar nuestras propias motivaciones y transformar las inquietudes que todos tenemos dentro y que al liberarlas se conviertan en oportunidades invaluables donde podemos dejar nuestra huella y lograr nuestra realización personal.